La expansión de las operaciones digitales está cambiando la relación de los argentinos con el dinero. Transferencias, billeteras y pagos electrónicos permiten resolver operaciones cotidianas en segundos.
La comodidad es indiscutible.
La contracara también: cuanto más dinero circula por el teléfono, más importante se vuelve cuidar contraseñas, dispositivos y datos personales.
Antes uno revisaba que la billetera estuviera en el bolsillo.
Ahora hay que revisar batería, conexión, contraseña y que nadie esté mirando por encima del hombro.
El progreso, aparentemente, también viene con manual de instrucciones.
DIUCKO DIGITAL RADIO EN VIVO
