El avispón asiático se ha convertido en una de las principales amenazas para las abejas en Europa. No es un insecto común: acecha las colmenas, captura abejas en vuelo y puede debilitar colonias enteras si se establece cerca de un apiario.

Detectarlo a tiempo, sin embargo, no siempre es sencillo. Muchas personas confunden al avispón asiático, también conocido como avispón de patas amarillas, con especies nativas. Cuando las autoridades actúan con demora, el nido puede crecer, reproducirse y aumentar el riesgo para los polinizadores, apicultores y ecosistemas locales.
Ante este desafío, investigadores de la Universidad de Exeter desarrollaron VespAI, un sistema de monitoreo que utiliza inteligencia artificial para identificar al insecto invasor. El dispositivo atrae a los avispones a una estación con alimento, captura imágenes desde una cámara cenital y analiza automáticamente si se trata de Vespa velutina o de una especie nativa.
El sistema no opera de manera continua; según la Universidad de Exeter, VespAI se activa únicamente cuando sus sensores detectan un insecto cuyo tamaño corresponde al de un avispón. En ese momento, la cámara toma imágenes que un algoritmo de inteligencia artificial analiza para determinar si corresponde al avispón asiático o al avispón europeo nativo.
El estudio, publicado en la revista Communications Biology, presenta a VespAI como un sistema de aprendizaje profundo para la detección de avispones invasores. El modelo utiliza una arquitectura basada en YOLOv5s e está implementado en un procesador compacto Raspberry Pi 4, lo que permite imaginar estaciones de monitoreo relativamente económicas y desplegables en campo.
La principal ventaja es la precisión. En las pruebas realizadas en Jersey, una isla particularmente expuesta a incursiones debido a su proximidad con Francia, el sistema logró distinguir avispones asiáticos, europeos y otros insectos incluso cuando aparecían en grandes cantidades. Para los investigadores, esta capacidad reduce falsos positivos y evita que las autoridades pierdan tiempo revisando reportes erróneos.
VespAI no está diseñado como una trampa que elimine insectos indiscriminadamente. De hecho, sus creadores subrayan lo contrario: las trampas convencionales pueden matar numerosos insectos nativos y tener un impacto limitado sobre la población de avispones. En cambio, VespAI permite detectar al invasor y generar una alerta para que equipos especializados capturen ejemplares vivos.
Este detalle es fundamental, ya que un avispón vivo puede ser utilizado para rastrear el nido. En el control de esta especie, destruir el nido resulta mucho más efectivo que capturar individuos aislados. Si los especialistas encuentran rápidamente el origen, pueden intervenir antes de que la colonia produzca nuevas reinas y se expanda.
La preocupación por las abejas es justificada. El avispón asiático se alimenta de otros insectos y puede ejercer una presión considerable sobre las colmenas. Las abejas melíferas, además de producir miel, desempeñan un papel central en la polinización de cultivos y plantas silvestres, por lo que una especie invasora que afecte su actividad puede generar impactos tanto económicos como ecológicos.
Los investigadores planean continuar desplegando prototipos junto con organismos públicos y asociaciones apícolas del Reino Unido. El objetivo es que la inteligencia artificial funcione como una alarma temprana para detectar con anticipación, responder más rápido y evitar que el problema se vuelva inmanejable.
Además del sistema VespAI, en Francia se desarrolló otra iniciativa con un enfoque selectivo destinada a resolver el mismo problema. Se trata de Safe To Bee, creado por estudiantes de Rennes vinculados al INSA y a la Escuela de Negocios de Rennes. Este dispositivo incorpora una cámara y un modelo de inteligencia artificial entrenado con imágenes y grabaciones de Vespa velutina para reconocer al avispón asiático antes de activar su mecanismo de captura.
Safe To Bee analiza características como la forma, el color y el comportamiento del insecto que se acerca a la entrada. Si identifica al avispón asiático, activa la captura; si detecta una abeja, una mariposa u otro polinizador, evita atraparlo o permite su salida. Esta selectividad es crucial, ya que muchas trampas tradicionales capturan también insectos beneficiosos.
El proyecto también busca facilitar la localización del nido, un desafío importante para los apicultores, mediante el registro, alimentación o marcado de avispones para estudiar su regreso. Los nidos suelen situarse en árboles, tejados o zonas de difícil acceso.
Aunque aún se encuentra en fase de prototipo y debe ser probado en condiciones reales de campo, como lluvia, viento, polvo y cambios de luz, este enfoque refleja la dirección futura de la tecnología: reducir el uso de pesticidas y trampas indiscriminadas, y apostar por una detección inteligente que permita actuar con anticipación antes de que la invasión sea incontrolable.
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