
La Organización Meteorológica Mundial anticipó que El Niño podría mantenerse activo hasta febrero y alcanzar su mayor intensidad hacia fines de 2026.
El fenómeno puede provocar alteraciones en las lluvias, las temperaturas y la actividad agropecuaria. Especialistas argentinos pidieron prevención, aunque evitaron alimentar escenarios catastróficos.
El campo seguirá con atención cada pronóstico: una temporada excesivamente húmeda puede afectar cultivos, caminos rurales e infraestructura.
El clima hace lo que quiere y no atiende conferencias de prensa. Más vale prevenir que curar, porque cuando el agua llega al cuello ya es tarde para buscar las botas
DIUCKO DIGITAL RADIO EN VIVO