
La diputada Marcela Pagano denunció que la secretaria de Ciencia habría obtenido un doctorado en inteligencia artificial mediante una institución señalada por vender títulos por unos 400 dólares.
La acusación instaló dudas sobre la validez académica de la certificación y abrió un debate especialmente incómodo para un área que debería representar la excelencia científica.
El Gobierno todavía debe responder con documentación y explicaciones claras. Mientras tanto, conviene mantener la palabra “presunto” en primera fila: una denuncia no equivale a una condena.
Eso sí: si el título se confirma trucho, sería una postal demasiado argentina. En el país de “lo atamos con alambre”, ahora hasta la inteligencia artificial podría recibirse por correspondencia.
DIUCKO DIGITAL RADIO EN VIVO