
Mirá, hermano, en este baile de la vida, donde todos corremos detrás de un sueño, la independencia en pareja es como una cancha de potrero: no siempre es fácil, pero es la que te hace crecer. Como decía Coco Basile, “a veces hay que ser vivo y no dejarse meter la mano en el bolsillo”. Y esto, pibe, es igual: hay que bancarse ser uno mismo, aunque duela, aunque a veces te sientas más solo que un perro.
Fijate que, como decía Fontanarrosa, “el amor es como el fútbol, a veces te sale una gambeta, a veces te quedás en offside”. Y no es un chiste, porque cuando te mandás a vivir juntos, se arma un equipo, pero también se pueden romper los pases. Es como decía Dolina, “la libertad es una moneda que tenés que saber gastar”. Y en la pareja, hermano, esa moneda no se estira sola: se negocia, se banca, se comparte, pero sin perder la esencia.
Maradona decía que “la pelota no se mancha”, y yo te digo que la independencia no se negocia. Así que, si estás en esa disyuntiva, acordate: convivir no es anularse, es un tango donde cada uno marca su paso, pero los dos bailan al mismo ritmo. Y ahí, pibe, ahí es donde está la magia: no perder la libertad, pero tampoco dejar que se te escape el amor entre los dedos, como una bolsa de agua.

La independencia en pareja no es un capricho, es una decisión. Como decía Giordano, “no se trata de atarse, sino de caminar juntos sin perderse”. Así que, salí al ruedo, bancá tu camino, pero no olvides que, al final, la vida es un equipo, y sin libertad, no hay amor que valga la pena.
DIUCKO DIGITAL RADIO EN VIVO