Hace veinte años, en un taller de Lanús, Jorge Odón presenció una apuesta entre sus empleados: tenían que extraer un corcho de una botella de vidrio sin romperla. Ese desafío se transformó en una idea revolucionaria que, tras dos décadas de trabajo, dio origen a un dispositivo para facilitar partos complicados, hoy utilizado en hospitales de Europa.

A los 14 años, Jorge decidió abandonar la escuela Bernardino Rivadavia, en Lanús. Su padre aceptó la decisión, pero le exigió aprender un oficio útil para su futuro, por lo que lo llevó al taller “Alineación Pilcomayo”, en Avellaneda. Allí comenzó a trabajar junto a José Ricciuti, su gran mentor, quien le enseñó la importancia de patentar sus inventos.
Desde entonces, Jorge desarrolló una visión distinta para resolver problemas: “Me acostaba con el problema y me despertaba con la solución”, recuerda. Así registró diez patentes vinculadas a la mecánica. Más tarde fundó su propio taller, El Rayel, en Lanús Oeste, que se convirtió en una empresa familiar con más de 40 años de trayectoria. Actualmente, su hijo administra tanto este taller como un lubricentro en Temperley.
“Mi taller me dio todo. Tuvimos seis hijos y pudimos darles todo gracias al taller”, afirmó Jorge en La Fábrica Podcast. Durante años vivió en Lanús Oeste, cerca del Hospital General de Agudos Dr. Narciso López, y su vida transcurrió entre el barrio, el taller y su familia. “Siempre volví a Lanús… tenía el taller y a mi familia”, agregó.
El punto de inflexión llegó con la “técnica de la botella”. Al presenciar cómo sus empleados extraían un corcho atrapado dentro de una botella utilizando una bolsa de plástico que inflaban para tirar de ella, Jorge tuvo una revelación: ¿y si ese mismo principio pudiera aplicarse para ayudar a sacar a un bebé en un parto complicado?
Junto a su socio, el ingeniero Carlos Modena, comenzó a desarrollar prototipos, probándolos incluso con una muñeca de su hija. A partir de allí, siguieron años de trabajo, modificaciones, consultas médicas y evaluaciones. “Es muy difícil que una idea se haga realidad y más si es médica”, explicó Jorge, señalando que el proceso requiere numerosos estudios y pruebas antes de su aplicación clínica.
El proyecto llegó al doctor Mario Merialdi, entonces director de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Una reunión prevista inicialmente para diez minutos se prolongó casi dos horas.
Así nació el OdonAssist, un dispositivo que emplea un manguito flexible con una bolsa inflable para sujetar suavemente la cabeza del bebé y facilitar su extracción durante el parto. Este invento representa una alternativa moderna a herramientas tradicionales como los fórceps y las ventosas obstétricas. “Al lado de los fórceps, que tienen 450 años, y el vacuum, que tiene 150, este es un invento joven”, señaló Jorge.
Desarrollado con la colaboración de médicos, parteras, ingenieros y especialistas en tecnología médica, el dispositivo atravesó diversas etapas de evaluación, incluyendo ensayos clínicos con madres y bebés. En 2025, el OdonAssist obtuvo la certificación CE, que habilita su comercialización en los países europeos que reconocen esta normativa. Actualmente, se utiliza en 40 hospitales de cinco países europeos y ha facilitado el nacimiento de más de 300 bebés, según los datos disponibles.
En Argentina, fue probado en 48 partos y próximamente será licenciado a una empresa local encargada de su distribución nacional. Las últimas novedades se pueden seguir en la cuenta de Instagram @odonjorge, donde Jorge continúa compartiendo el recorrido de su creación.
Jorge Odón reconoce que alcanzar este logro no fue fácil. “Sólo un 3% de los inventos llegan a buen puerto”, afirma, y él lo consiguió.
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